Seguridad alimentaria

Edulcorantes frente al azúcar, que elegimos?

Los edulcorantes, en el objetivo de mira.

Edulcorantes, y ahora esto que es? Ya se que este blog es de seguridad alimentaria y no de nutrición, pero es que como yo siempre digo, está íntimamente relacionado. Ya que la nutrición debe tener en cuenta la seguridad de los alimentos y la inocuidad alimentaria debe tener presente que también debe ser nutritivo.

Hoy me apetecía hablar de los edulcorantes, ya que para escribir un artículo, siempre hay que documentarse, por tanto, aprendo yo y comparto contigo.

Cuando hablamos de edulcorantes, siempre se nos viene a la cabeza de productos artificiales o sintéticos. Pero si atendemos expresamente al significado de edulcorante, nos encontramos que dicho término se refiere a cualquier “sustancia que edulcora los alimentos o medicamentos”, que edulcora, es decir “endulzar cualquier producto de sabor desagradable o amargo con sustancias naturales, como el azúcar, la miel, etc., o sintéticas, como la sacarina”. La propia definición de edulcorar ya incluye que puede ser sintético o natural.

Los edulcorantes que más usamos en la industria alimentaria son principalmente estos:

  • Edulcorantes naturales. El azúcar es el edulcorante natural más utilizado y no por eso el más saludable, generalmente se extrae de la caña de azúcar o de la remolacha, aunque puede encontrarse presente de forma natural en las frutas, hortalizas y en los productos lácteos. Podría dividirse este grupo en dos tipos: monosacáridos (fructosa, glucosa y galactosa) y disacáridos (sacarosa, lactosa y maltosa). Son edulcorantes nutritivos, que por lo tanto aportan calorías a la dieta además de vitaminas. No debemos confundir el azúcar presente de forma natural en los alimentos con el añadido a los alimentos.
  • Sacarosa: Se compone de glucosa más fructosa, se conoce como “azúcar de mesa” y se emplea en la fabricación de alimentos manufacturados. Altamente cuestionado como saludable. Pero totalmente inocuo.
  • Edulcorantes derivados de productos naturales: Son edulcorantes extraídos de diversos alimentos. Dentro de estos derivados encontramos el almidón, el cual es procesado para obtener productos como la glucosa, jarabes de glucosa e isoglucosa. Son edulcorantes utilizados sobre todo por las industrias pasteleras, heladeras, confiteras.  Existe otro grupo de azucares, alcoholes y polioles, se distinguen dos tipos: monosacáridos (sorbitol, xilitol, manitol), disacáridos (lactitol, isomaltol, maltitol) y polisacáridos (jarabe de glucosa hidrogenado).
  • Aspartamo: es uno de los edulcorantes más usados en el mundo y por tanto el más consumido. Descubierto en 1965. Su poder edulcorante es entre cien y doscientas veces mayor que el de la sacarosa, en dosis elevadas es tóxico. Vamos a ver que es una dosis elevada. Si la FDA nos recomienda no consumir mas de 3.750 mg para una persona de unos 75 kg de peso, una lata de refresco tiene 180 mg, tendríamos que tomar 21 latas! Creo que no llegaríamos nunca a la dosis máxima. Pero si aún decides no consumirlo, busca en la etiqueta la nomenclatura E-951
  • Acesulfamo: Su poder edulcorante es de cien a doscientas veces superior al de la sacarosa. El organismo no metaboliza este edulcorante y es eliminado en la orina, es utilizado principalmente en bebidas sin alcohol, pero también en la industria alimentaria. Sus dosis máxima estaría entre 9 y 15 mg por cada kg de peso corporal, según organismo reconocidos. Su consumo moderado no causa efectos adversos para la salud. Conocido también como E950
  • Sacarina: Su poder edulcorante ronda las 300-400 veces el de la sacarosa. Es uno de los edulcorantes antes descubiertos, en 1879. Lo vamos a encontrar con la nomenclatura E954. La sacarina no se metaboliza, se absorbe tal cual y es eliminada rápidamente por vía renal. Podemos decir, sin ninguna duda, que la sacarina no aporta ni una sola caloría. Y según he podido ver, es uno de los edulcorantes que se pueden considerar más seguros para la salud.
  • Ciclamato: Tiene un poder edulcorante entre 30-50 veces superior a la sacarosa. Su uso está prohibido en diversos países. Lo podemos encontrar con el código E 952, y suele estar presente en una amplia variedad de alimentos y bebidas, de forma aislada o en combinación con otros edulcorantes. Levantado el veto en la Unión Europea en 1996.
  • Sucralosa: un edulcorante hasta 600 veces mas potente que la sacarosa, conocido como E955 y con una dosis máxima de 15 mg/kg de peso corporal. Se encuentra en una amplia gama de alimentos procesados. La FDA americana realizó más de 100 estudios sobre este edulcorante donde se determinó su inocuidad. Si encontramos sucralosa en nuestros alimentos es seguramente porque estos llevan la etiqueta de light o dietéticos. Además no aporta sabores extraños y es muy estable en temperaturas extremas.
  • Esteviósido: Su poder edulcorante está entre ciento veinte y doscientas cincuenta veces el de la sacarina, se extrae de la hoja de Stevia rebaudiana y el aditivo se llama formalmente glicósidos de esteviol, aprobado en Europa en 2011 y otorgado la nomenclatura de E960. Es estable frente al calor, además disminuye la absorción de los hidratos de carbono a nivel intestinal, funcionando como adelgazante y aliviando los dolores reumáticos. Mal conocido como un producto natural, tiene una ingesta diaria recomendada muy por debajo de algunos otros edulcorantes, de 4 mg/kg

 

Dentro de los edulcorantes encontramos los de alto valor calórico, como el azúcar o la miel por mencionar algunos, y los de bajo valor calórico, que se emplean como sustitutos del azúcar. Como ya hemos visto, en ambos tipos encontramos edulcorantes naturales y artificiales, generalmente la mayoría de los edulcorantes bajos en calorías son de origen artificial.

El azúcar, ¿es bueno o malo para la salud?

El azúcar está presente en gran parte de los alimentos que ingerimos, especialmente entre los refrescos, caramelos, salsas, postres, productos lácteos y cereales para el desayuno, entre otros muchos. La Organización Mundial de la Salud recomienda que los azúcares presentes en nuestra alimentación no aporten más del 10% de las calorías diarias y sostiene que, si esa cuota no supera el 5%, probablemente se multipliquen los beneficios sobre la salud. Si trasladamos la recomendación del consumo de azúcar a una dieta estándar (para una persona con una actividad física moderada o sedentaria) de 2.000Kcal, un 10% supondrían 200Kcal. por lo que cada gramo de azúcar representa 4 Kcal, estaríamos hablando de no sobrepasar los 50g/día. Entonces,  nos ciñéramos al 5%, esta cantidad se reduciría a 25g/día. Con lo que si nos bebemos una simple lata de refresco de cola, ya hemos ingerido 39 gr, nos pasamos!

Estamos comparando el uso del azúcar frente a los edulcorantes, cada cual que saque sus propias conclusiones.

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