Seguridad alimentaria

la verdad de los plasticos azules

Los plásticos azules en los alimentos

En los últimos meses, las redes sociales se han inundado de publicaciones y testimonios que alertan sobre la presencia de plásticos azules en diversos productos alimenticios vendidos por un supermercado muy conocido, una de las cadenas de supermercados más grandes de España. Estas denuncias han generado una gran preocupación entre los consumidores y han puesto en el centro del debate la seguridad alimentaria y la calidad de los productos comercializados por la empresa.

Yo no soy dada a críticas ni a dar opiniones subjetivas en este sentido. Pero cuando realmente es un tema que me “indigna” tanto, me siento obligada a dar mi punto de vista como profesional del sector. Y no para defender a una parte ni machacar a la otra.

Veamos la situación desde una gafas azules de objetividad, lo voy a intentar.

 

El Origen del Problema

El problema salió a la luz por numerosos usuarios que compartieron imágenes y videos en plataformas como Twitter, Facebook e Instagram. En estas publicaciones, se observan trozos de plástico azul en productos alimenticios como carnes, pescados, frutas y verduras. Los consumidores afectados han expresado su indignación y preocupación, exigiendo explicaciones y soluciones por parte de estos supermercados.

La alerta que se genera con publicaciones en redes sociales que acaban siendo virales por una desinformación, mala interpretación y sacada de contexto, hace más daño que beneficio.

El profesional que se encuentre dentro de la industria alimentaria ya sea como responsable de calidad, auditor, consultor, responsable de producción, etc sabe que este tipo de contaminación pueden ser posibles. El riesgo cero nunca existe.

Todas las industrias alimentarias disponen de Sistemas de Autocontrol. Son herramientas de análisis de peligros y determinación de medidas preventivas y de gestión para evitar, controlar y reducir este tipo de peligros.

 

Reacciones de los Consumidores

La reacción de los consumidores no se ha hecho esperar, la viralización de estas publicaciones ha sido tremenda. Muchos han manifestado su descontento y han pedido respuestas inmediatas a la cadena de supermercados. Algunos han decidido dejar de comprar en este supermercado (que ya sabemos cual es por lo que no tengo que dar el nombre) hasta que se solucione el problema y se garantice la calidad y seguridad de los productos. La desconfianza generada ha impactado negativamente en la reputación de la marca, que hasta ahora se había distinguido por su compromiso con la calidad y la satisfacción del cliente.

No es que como consumidores tengamos que admitir cualquier descontento, por supuesto, que estamos en nuestro derecho de reclamar y quejarnos. Pero vamos a hacerlo con fundamento y lógica, desde el conocimiento. Tenemos que ser conscientes y saber como consumidores, que los controles en la mayoría de las industrias alimentarias son muy exhaustivos, detallados y profundos. Es la propia industria alimentaria la máxima interesada en que estos eventos no ocurran.

Permíteme que te haga una pregunta como consumidor, ¿nunca nunca nunca has provocado una ligera contaminación mientras cocinabas? ¿nunca nunca nunca se te ha caído un pelo, un trozo de uña, un plastiquito del envoltorio, un trocito de piel de tomate, nunca? ¿nunca has mezclado productos dentro del frigorífico? Siento decirte que más del 60% de las intoxicaciones alimentarias se producen por malas practicas a nivel doméstico. Lo sé, no quiero mezclar estas dos categorías de contaminación, una es la física y otra la microbiológica. Ahora hablamos de las físicas.

Sin llegar a defender al supermercado, pero tampoco creo que sea justo demonizarlo. No es el responsable de la presencia de este tipo de contaminación, en todo caso será de la industria que lo ha fabricado. En este caso, el supermercado actúa como intermediario, es el que lo comercializa. Responsable subsidiario si, pero no responsable ejecutor.

Medidas Preventivas y Correctivas

Las industrias alimentarias tiene una serie de medidas para prevenir y contener en caso de ocurrencia:

Revisión de Proveedores: Auditorías exhaustivas a los proveedores para asegurarse de que cumplan con los estándares de calidad y seguridad alimentaria. Esto también lo hace el supermercado con sus proveedores fabricantes de marca blanca. Y te puedo asegurar que son muy exhaustivas y exigentes.

Controles Internos: el nivel de inspecciones y controles de calidad en todas las etapas de la cadena de fabricación ayudan a controlar, prevenir y reducir. Ya te he contado que la industria tiene implantados sistemas de autocontrol y que el riesgo cero no existe. No podemos exigir que jamás de los jamases haya contaminación física. Que te toque un jamón jork con un trozo de plástico azul, es como que te toque la lotería, un probabilidad demasiado baja.

Procedencia de estos plásticos azules

La contaminación de estos plásticos azules puede venir de la rotura de un guante, del desprendimiento de un envase tipo saco o bolsa de materia prima en el momento de abrir y verter en la fabricación, de rotura de bandas de transporte, de conducciones, de algún cableado, de desprendimientos de utensilios de limpieza tipo cepillo, escobón, haragan … O incluso por una incorrecta o deficiente retirada del envoltorio del producto alimentario adquirido.

Pero sea cual sea el origen de esta contaminación, es algo muy puntual y accidental. Insisto que la mayoría de las industrias tienen buenas prácticas implantadas y sistema de autocontrol para que la probabilidad de ocurrencia sea muy baja. Y lo es. Lástima que las redes sociales se usen para difundir y desinformar a los consumidores que no son conocedores de la verdad de la industria alimentaria.

Impacto en la Salud

La presencia de plásticos en los alimentos es un asunto grave que puede tener implicaciones importantes para la salud de los consumidores. La ingesta de micro plásticos ha sido vinculada a problemas de salud como la inflamación, daños al sistema digestivo y potenciales efectos tóxicos debido a los aditivos químicos presentes en los plásticos. Por ello, es crucial que se tomen medidas rápidas y efectivas para garantizar que los alimentos sean seguros para el consumo. Pero se ha encontrado en las redes la incorrecta identificar de estos plásticos, estos trozos azules no son micro plásticos, son plásticos, visibles, patentes. Los micro plásticos serían aquellos al que ojo humano no va a ver a simple vista, su tamaño es de 0.1 a 100 micras, (una micra es la milésima parte de un milímetro)  Pero tampoco con el uso del microscopio como también se ha visto que hacen los influencer, el trozo de salchicha allí puesta,… esto es otro tema de mucha gracia.

 

Conclusión

La contaminación de plásticos azules en productos alimenticios es un peligro, pero con un nivel de riesgo muy bajo, bajísimo. Que hayas encontrado un trocito en algún alimento, no es señal de que la industria y menos aun el supermercado tengan la intención de perjudicar nuestra salud. No. Esto no es “Matrix”. Por favor. Vamos a dejar de hacer viral la infoxicación que los “influencer” ( de pacotilla, siento la expresión, pero es que me sale del alma) quieren hacer contra la industria alimentaria que no fabrica su “alimentos reales”. Esto es una lucha económica y nosotros como consumidores no debemos entrar. Y si eres profesional del sector alimentario, estoy convencida de que me darás la razón. Vamos a contrarrestar y hacer viral todo el trabajo que hay detrás de una industria alimentara para suministrar productos seguros para su consumo. Que no ensombrezcan nuestro trabajo.

Comparte este articulo en redes sociales

¿Te ha gustado este artículo? SUSCRÍBETE A MI BLOG


Noticias Recientes

Escribe tu comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Aditivos alimentarios